Thursday, August 06, 2009

Soy tondo pero Dios me ayuda

Anoche estaba que me doblara de risa, y no por el efecto de la botella de Cazadores que tomábamos con el nieto de Licha por ser día de nuestro santo, no, sino por algo que me contaba Marisol desde Guadalajara.

Hace un año su hermano Iván se vino a estudiar a Morelia, y me ofrecí a ayudarlo a conseguir casa y así, y me cayó bastante bien. Aunque debo decir que lo he visto poco desde esa vez, salvo algunas veces que me lo encontré en los portales en el centro.

Yo normalmente soy bueno en algunas cosas de las que hago, y hablando específicamente en el plano académico hay cosas con las cuales me siento seguro. Pero si hay algo para lo que siempre he sido un pendejo (y no por no poder, sino por no saber cómo poder) es para las estructuras. Normalmente estudio para pasar, no para aprender. Y todo esto gracias a que los ingenieros y arquitectos siempre nos dicen ‘No te apures, eso cuando sales ni lo ocupas’.

Estando a una materia para terminar la tira de materias de la carrera de arquitectura (quedando como pendientes el Taller Integral, que dura un semestre, y el servicio social, que empiezo pronto) todo se podía venir abajo gracias a la materia ‘Estructuras metálicas’ ya que no tengo idea (o eso creía yo) de cómo poder pasar.

Cuando el maestro nos dio el examen final me quedé con la boca abierta y el estómago hecho un nudo, ya que no sabía cómo había que sacar un maldito coeficiente. Todo esto gracias a que no sabía cómo elevar una cantidad a la 0.75 potencia. Según yo con darle en la tecla EXP todo estaba hecho, y no. Saqué un 3 en el examen final.

Pues los huevos los traje en la garganta del 2 de julio del resultado al 9 de julio del extraordinario, y es que por más libros que revisaba, por más preguntas que me contestaban los ingenieros o mis compañeros, me daba cuenta que tenía un atraso cabrón en cuanto a momentos, reacciones, cortantes, etc. (términos al analizar una viga isostática) y es que según yo hice bien el problema, pero al final saqué un maldito 3.

Una noche antes del examen se me ocurrió preguntarle a Iván cómo se elevaba a la 0.75 potencia con la calculadora, y cuál fue mi sorpresa, yo estaba equivocado. Ya me dijo cómo y seguí estudiando.

Al día siguiente (9 de julio) hice el examen, e hice LO MISMO que en el final (ya supe como sacar el coeficiente, pero todo lo demás lo hice tal y como yo sabía) y salí mentando madres (¿o no Vicky?) y buscando alguien que me ayudara a estudiar, pero no conseguí a nadie, todos se regresaban a sus ranchos, ya que empezaban las vacaciones donde la universidad cierra completamente durante unas semanas.

El Ing. Nos dijo que entregaba calificaciones el día 13 mediante el SIIA, y pura madre, así que imagínense las pinches vacaciones que me eché, pensando en el maldito examen adicional, siendo la última oportunidad.

Hice un pinche plan (escrito) de esta semana, y desde el lunes 3 iba a empezar a ir a la biblioteca, y ya tenía una lista de dudas para buscar ingenieros para que me las respondieran, etc. Y cual va siendo mi sorpresa el lunes por la mañana cuando fui a la biblioteca (que estaba cerrada) y pasé a la dirección a ver mi calificación… ¡¡APROBATORIA!! Yo buscaba a alguien conocido para abrazar jajajaja, y es que con esa calificación había terminado las materias de la carrera (repito, aún me falta el Taller Integral de un semestre). Y al parecer ese coeficiente fue la diferencia entre un problema mal resuelto y el que me dio un 8.

Bueno, pues todo esto que les acabo de contar, es lo MENOS importante de este post, ya que tenía que contarles todo esto para poder llegar a la parte de las risas.

Anoche platicaba con Marisol y me dijo algo que me tenía doblado de risa:

‘Fíjese que Iván me dijo que traía problemas con varias materias en la ingeniería. Matemáticas, dinámica, bla bla, y me dijo que estaban muy difíciles y que a lo mejor se las llevaba a extraordinario… y yo le dije que porqué no le pide ayuda a usted que sabe de eso’

No pues yo cuando leí eso me sentí importante, pero vaya remate me dio Marisol:

Pero me dijo – ‘Ay Marisol, Rubén el otro día me habló porque no sabía usar la calculadora’

JAJJAAJAJAJjjaajajaAAAAAAAAAAjajajajajaja
JAJJAAJAJAJjjaajajaAAAAAAAAAAjajajajajaja
JAJJAAJAJAJjjaajajaAAAAAAAAAAjajajajajaja
JAJJAAJAJAJjjaajajaAAAAAAAAAAjajajajajaja
JAJJAAJAJAJjjaajajaAAAAAAAAAAjajajajajaja
JAJJAAJAJAJjjaajajaAAAAAAAAAAjajajajajaja

Y no termina ahí, todavía me dice Marisol: ‘Pero le quiero preguntar a usted si eso es verdad o no’ jajajaja y solo le dije ‘Si jajajaja soy un pendejo jajajaja’ y me dijo que si le podía decir a su mamá (top mom!) y le dije que si. Y hace un rato me dijo que le había contado y su mamá, después de reír, le dijo que no le creía porque yo era todo un arquitecto… ay señora, con todo respeto, mejor cállese jajajajajajajaja porque soy un pendejo jajajajajajaja. No puedo dejar de reír mientras escribo esto.

En fin. Nos vemos.

2 comments:

Anonymous said...

Esperaba llegar a la parte en la q explicas como sacar el coeficiente jajaja luego m explicas XD
saludosss primooo!!!

Vicky said...

Jajajajajajaja menso, ¡Aprende a usar Excel!